Argentina y Brasil en default socioambiental

por Eduardo Gudynas – En el marco del Foro Social de las Américas, el martes 27 se presenta un nuevo indicador alternativo del “riesgo país”, donde se califica a Brasil y Argentina en “default socioambiental”. El nuevo indicador, que ofrece una mirada distinta a la que realizan agencias financiadoras y fondos de inversión internacional, deja en evidencia la grave situación del continente

Clasificación con el nuevo indicador de “riesgo país”

 País  IRPA
 Brasil  Default socioambiental
 Argentina  Default socioambiental
 Perú  Situación crítica
 Bolivia  Situación crítica
 Colombia  Situación crítica
 Chile  Situación crítica
 Nicaragua  Situación crítica
 Venezuela  Situación crítica
 México  Situación crítica
 Ecuador  Situación crítica
 Honduras  Situación crítica
 Uruguay  Situación de amenaza
 Paraguay  Situación de amenaza
 Guatemala  Situación de amenaza
 Panamá  Situación de amenaza
 R. Dominicana  Situación de amenaza
 El Salvador  Situación de amenaza
 Costa Rica  Situación tolerable

 

 

Las calificaciones de riesgo país son muy comunes en América Latina, y ejercen enormes presiones sobre las economías nacionales. Esas evaluaciones parten de empresas como J.P. Morgan y Moody’s, especializadas en análisis económicos y financieros, que valoran las capacidades de cada nación de pagar sus deudas y otros compromisos. De esa manera, las calificadoras comparan la situación de repago de cada nación contra la tasa de interés de los bonos de Estados Unidos. Los gobiernos de la región se obsesionan por mantener ese “riesgo país” en bajos niveles para lograr atraer inversión, generar “credibilidad” internacional y estabilizar sus finanzas.

Esas evaluaciones caen en absurdos que revelan la lógica de las determinaciones de los riesgos. Por ejemplo, la incorporación de medidas ambientales para mejorar tanto la calidad de vida como el entorno, aumentan el riesgo de inversión en tanto se razona que se reduce la capacidad de pago. Las calificaciones tradicionales no incorporan aspectos sociales, políticos o ambientales.

En los hechos, el “riesgo país” se convierte en un objetivo mismo de la política económica nacional. Han existido casos, como durante la crisis Argentina, en los que el nivel de “riesgo país” se presentaba noche a noche en los noticieros. Todo ello a pesar de que esas calificaciones las hacen un reducido puñado de analistas, desde oficinas ubicadas en países industrializados, con escaso conocimiento de las realidades nacionales. También abundan los ejemplos donde los anuncios de mejoras o deterioros en ese nivel impactan duramente en las bolsas de comercio en la región; por ejemplo, un informe de J.P. Morgan hizo tambalear en abril los mercados de Brasil.

Frente a esta situación, el equipo de D3E-CLAES desarrolló un nuevo indicador donde se incorporan los aspectos sociales, políticos y ambientales y se reinterpretan las variables económicas. La inquietud partió de preguntarse como sería el riesgo si se incorporara lo que excluyen los procedimientos tradicionales y si se pusiera el objetivo en la calidad de vida de las personas en lugar de atender a la salud de los mercados.

Detrás de este esfuerzo está otra idea del riesgo, que en este caso apunta hacia el desarrollo sostenible. Se consideraron doce variables que expresan aspectos económicos, sociales, políticos, ambientales, institucionales y tecnológicos. Además, hay que subrayar que no se puede repetir el procedimiento tradicional de comparar los valores obtenidos con la situación en Estados Unidos; esa nación no ofrece un ejemplo de referencia para un nuevo desarrollo. Por lo tanto, el nuevo indicador alternativo de “riesgo país” toma como referencia un “riesgo aceptable” para cada dimensión, que valora cuestiones como el pago de la deuda externa, la alfabetización, o la protección del ambiente.

De esta manera, se puede llegar a un indicador numérico alternativo. Y los resultados han sido alarmantes: únicamente un país latinoamericano, Costa Rica, puede ser calificado dentro de una zona de “riesgo aceptable”. Seis países se encuentran bajo condiciones de amenaza socioambiental y nueve están en situación crítica. Finalmente, Argentina y Brasil obtuvieron la calificación de “default socioambiental” en una nueva clasificación con cuatro posibles categorías: D (default socioambiental), C (situación crítica), A (situación de amenaza) y T (situación tolerable).

En el caso de Argentina existen correspondencias entre la nueva evaluación y la condición de “default” en los mercados internacionales, pero las diferencias entre las dos perspectivas son dramáticas en Brasil. Mientras las agencias convencionales otorgan a Brasil valores de riesgo país en el orden de 600 a 700 puntos, en nuestra medida alternativa arroja la peor situación en la región. Otras naciones, como Chile y México, que cuentan con valores de riesgo país convencional medio, aparecen en el nuevo indicador en situación crítica. Todas las grandes economías continentales están en situación crítica o en default, dejando al desnudo las enormes disparidades entre las evaluaciones que rigen los mercados financieros globales y las verdaderas situaciones nacionales.

E. Gudynas es analista de información en D3E (Desarrollo, Economía, Ecología, Equidad América Latina). Publicado en La Insignia, el 27 julio 2004. Se permite la reproducción siempre que se cite la fuente.