América Latina reduce peso de la deuda por esfuerzo exportador

por Paola Visca – Entre las numerosas cifras y tablas que presenta la CEPAL en su Balance Preliminar de América Latina y el Caribe 2005, es interesante considerar la que se refiere a intereses devengados respecto a las exportaciones de bienes y servicios. A nivel de la región en su conjunto se observa que los intereses devengados (tanto pagados como no pagados) se han reducido notoriamente en los últimos años en relación a las exportaciones de bienes y servicios. Entre 1996 y 2001 el cociente ha oscilado entre 16% y 14%, pero a partir de ese año ha disminuido sostenidamente hasta alcanzar un 6% a fines de 2005.

Relación entre los intereses totales devengados y las exportaciones de bienes y servicios a (en porcentajes)

 


1996


1997


1998


1999


2000


2001


2002


2003


2004


2005
b


América Latina y el Caribe

16,0

15,5

16,8

16,2

14,2

14,7

12,9

11,8

9,9

6,0


Argentina

27,7

28,9

34,4

41,0

40,0

39,4

35,8

29,2

24,6

15,2


Bolivia

14,2

14,8

15,0

15,7

14,3

21,3

19,2

18,5

18,2

17,0


Brasil

25,3

26,0

30,5

31,6

26,5

26,4

21,9

18,9

15,3

13,7


Chile

7,2

7,3

8,2

7,9

8,2

7,7

6,6

5,3

4,1

0,0


Colombia

16,2

18,7

19,8

18,3

16,9

17,1

17,6

15,3

12,8

10,8


Costa Rica

4,8

4,6

3,6

3,2

4,1

5,1

4,1

3,9

3,5

3,8


Ecuador

16,4

15,8

21,1

21,1

19,9

19,0

16,9

15,4

13,1

10,5


El Salvador

6,1

8,2

8,0

8,7

8,6

9,3

9,8

11,3

11,4

12,6


Guatemala

5,0

4,6

4,2

3,7

4,7

5,6

6,2

5,3

5,4

5,9


Haití

5,4

3,6

2,4

2,4

1,8

2,1

3,2

3,0

2,3

4,8


Honduras

11,3

9,2

8,0

8,6

7,5

6,5

5,7

4,9

3,9

3,4


México

12,6

10,5

9,7

8,7

7,6

8,0

7,4

7,2

6,2

0,0


Nicaragua

40,0

25,1

16,2

17,2

14,8

15,9

12,1

9,2

7,4

3,5


Panamá

17,0

15,7

19,0

20,6

20,1

17,6

13,6

11,5

10,2

10,1


Paraguay

2,1

2,4

2,0

3,1

5,3

6,2

4,7

4,1

3,3

0,0


Perú

25,3

19,5

23,7

23,0

21,6

19,7

14,6

12,6

10,0

8,2


Rep. Dominicana

3,9

3,1

2,8

2,7

2,8

3,0

3,4

3,6

4,6

0,0


Uruguay

15,9

16,6

18,0

20,9

20,6

24,5

24,5

20,2

19,1

17,7


Venezuela

11,2

12,9

14,7

12,6

8,6

9,7

8,5

7,9

5,4

4,5

 

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), sobre la base de cifras oficiales.
(a) Incluye los intereses pagados (sin deducir los intereses recibidos) y los intereses devengados no pagados.
(b) Cifras preliminares.

 

Si bien desde el comienzo de la presente década algunos países de América Latina han incrementado llamativamente su endeudamiento, llevando a elevadas cifras el cociente Deuda/PBI, también es cierto que la situación comercial de estos países se ha beneficiado notoriamente en el quinquenio, especialmente a partir de 2003. Los balances comerciales de los países latinoamericanos han mejorado sensiblemente en los últimos años. Esto ha llevado a que el cociente reflejado en la tabla disminuyera. El saldo en Cuenta Corriente (CC) de la Balanza de Pagos (BP) en relación al PBI ha ido creciendo desde un negativo 2,7% en 2001 hasta 1,3% positivo en 2005, reflejando un doble empuje exportador: por un lado, las exportaciones de bienes y servicios latinoamericanos crecieron más que las importaciones; y por otro, ese balance comercial creció aún más que el propio PBI.

Otro factor que actúa positivamente en la disminución del indicador son las relativamente bajas tasas de interés que estuvieron vigentes en los últimos años. Esto reduce el valor de los intereses, beneficiando a los países endeudados.

Si observamos la relación por países, se encuentra que en el período considerado solamente cuatro de ellos han sufrido incremento del cociente: Bolivia, EL Salvador, Guatemala y Uruguay. Esto se debe principalmente al aumento de la deuda contraída por dichos países y, como en el caso de Uruguay, al efecto de la devaluación de la moneda nacional frente al dólar que hace que tanto la deuda como sus intereses sean mucho más elevados respecto al valor de los bienes y servicios producidos internamente. En tres de los cuatro casos se observa que en los 10 años considerados el nivel de Ints./Exportaciones nunca ha vuelto a ser igual o menor a la cifra de partida, demostrando que en estos países el esfuerzo exportador de los últimos años no ha sido suficiente para contrarrestar el peso de los intereses de deuda.

Los restantes 15 países han reducido la referida relación a lo largo del período, algunos en mayor medida que otros. Algunos incluso han sabido llevar dicha relación a 0, lo que significa que no tendrían que afrontar el pago de intereses al concluir 2005. Es el caso de otros cuatro países: Chile, México, Paraguay y República Dominicana. México ha logrado disminuir dicha relación desde más de 12% a 0 en el período. De este subgrupo, los aztecas son el único país que ha logrado también disminuir la deuda externa bruta, más precisamente desde más de 157 mil millones de dólares en 1996 a poco más de 131 mil millones en 2005, sin duda un mérito importante. El resto del grupo, sin embargo, ha incrementado su deuda externa a lo largo del período (ver cuadro deuda bruta).

También hay otros países que han sabido experimentar importantes contracciones del cociente: para Argentina y Brasil, por ejemplo, la relación ha decrecido en 12,5 y 11,6 puntos porcentuales respectivamente. Sin embargo, la más notoria disminución la presenta sin dudas Nicaragua, que ha pasado de un elevado 40% en 1996 a un pequeño 3,5% en 2005. Otros países que han sido capaces de reducir el cociente son Perú, que lo hizo en más de 17 puntos porcentuales, Panamá, que logró un descenso de 7 puntos y Venezuela que redujo el porcentaje en 6,7 puntos, entre otros.

Aunque se espera que la coyuntura internacional no sea tan favorable para la región en 2006 como lo ha sido en los últimos años, igualmente las expectativas para Latinoamérica son buenas, y esto podría llevar a que la relación en cuestión siguiera achicándose. El hecho de que los países minimicen tal cociente lleva a pensar que así lograrán más autonomía, sin tener que dedicar gran parte de los ingresos públicos al pago de intereses que no hace otra cosa que limitar y postergar las posibilidades de desarrollo. Sin embargo, como se señala más arriba, la reducción de este cociente no implica una reducción en el monto de deuda externa. De hecho, la mayoría de los países muestran una caída del indicador Ints./Exportaciones al tiempo que aumenta la deuda externa bruta.

La contrapartida de una CC positiva es una CK negativa, es decir: si un país presenta superávit en CC tendrá déficit en CK, lo que implica entrada de capitales al país, o sea que el país se está endeudando. Las cifras de la tabla estarían reflejando que, a la vez que los países hacen un gran esfuerzo exportador con el afán de incrementar sus ingresos comerciales, crece también su endeudamiento con el exterior, y por lo tanto los intereses que deben afrontar. El hecho de que el cociente Ints/Exports en muchos casos disminuya, da muestras del la fuerte presión y explotación a la que están sometidos los recursos naturales latinoamericanos, principal fuente de exportación de la región.

Tomando en cuenta que se requiere una explotación indiscriminada de los recursos naturales para mantener la reducción del cociente, vale la pena preguntarse si es el mejor camino para obtener las ansiadas divisas que permitan hacer frente a los compromisos de deuda (e intereses correspondientes). ¿Por cuánto tiempo más la región será capaz de mantener tasas de crecimiento de las exportaciones tan elevadas, tomando en cuenta que la gran mayoría están basadas en recursos naturales? Esto incluso más allá del hecho de que los términos de intercambio han empezado a mostrar menos dinamismo para los países de la región, a excepción del petróleo. Esto no hace sino presionar aún más sobre los volúmenes de exportación que los países de la región deben lograr para compensar dicha pérdida y, en definitiva, achicar la relación en cuestión.

Los países de la región no hacen más que incitar y fomentar el impulso exportador por todos los medios, aunque esto vaya en contra del cuidado y mantenimiento de los recursos naturales. La firma de Tratados de Libre Comercio con países como Estados Unidos va en este sentido, y es una idea que muchos países de la región consideran seriamente, mientras otros ya la han implementado. Sin embargo, el país del norte se niega a levantar los subsidios a sus exportaciones primarias, lo que hace al tratado más asimétrico de lo que de por sí es. Más allá del valor concreto del cociente Ints./Exportaciones, la región debería al menos reflexionar sobre el modelo exportador actual y la inserción internacional que quiere para el futuro.

P. Visca es analista de información en D3E (Desarrollo, Economía, Ecología, Equidad – América Latina).